LA TIERRA DEJÓ UN DUELO FRANCÉS EN LÍNEA DE META
Ayer, una de las etapas más esperadas de la primera carrera WT europea del año. No había montaña, no había pavés, pero el frío, el viento y la tierra esperaban a los corredores para hacerlos sufrir como sólo ellos hacen cada día. En la parte final, un circuito con una cota y dos tramos de tierra, únicamente dos vueltas pero suficiente para vivir una gran tensión en el grupo y un sprint muy seleccionado.
En cabeza, Quemeneur, Hupond, Tronet, el campeón francés y De Gendt que, a la postre sería el más combativo del día. El belga fue el que más lejos llegó pero Sky puso un gran ritmo en la entrada a los tramos. Tinkoff se adelantó al movimiento de los ingleses y colocó a Contador en los primeros puestos. Sin llegar a los tramos, el grupo ya se había partido por el viento. Greipel, Kristoff, Gilbert y Spilak se quedaban fuera entre otros. Llegó la única cota y con ella los ataques. Perichon fue el único que hizo su ataque válido pero fue cazado justo después de cruzar meta por primera vez. Allí mismo, Matthews, Thomas y Contador esprintaron por los segundos de bonificación y, por ese orden, llegaron quedándose el pinteño sin esa pequeña ventaja. El implacable ritmo de Sky no permitió ataques hasta el segundo paso por la cota. Tras ella, el tramo de tierra con el mismo nombre propició el ataque de Gallopin, con Izagirre y Vanmarcke a rueda. Thomas en persona tuvo que cerrar el hueco y el español de Movistar pasó primero por la pancarta de la cota para convertirse en líder de la montaña.